Nunca me interesó el tema de hacer una autobiografía, pero lo vi en el blog de @fokinmoda, una usuaria de formspring (http://enjoythisway.blogspot.com/ por si alguien lo quiere ver), y me re copé con la idea.
Nací un 25 de agosto de 1997, a las 23.45, en la clínica ¨La paz¨, nunca supe bien en que barrio queda, tampoco me interesa. Toda mi vida viví en la misma casa, en el mismo barrio, en Caballito.
Tuve una infancia rara, por un lado viví cosas que no se las deseo a nadie , por otro lado, viví las mejores cosas del mundo. La vida me golpeó siempre, fuerte o despacio, pero me golpea siempre. Pero soy fuerte, y nunca bajo los brazos.
Desde los tres años fui al Normal 4, al colegio que está al lado del Parque Rivadavia. Ahi conocí a personas excelentes, que no quiero abandonar nunca, pero también conocí a gente falsa, que me falló, que me abandonó. Pero a esa gente supe apartarla de mi, dejarla de lado, y quedarme con los que vale la pena. Fui a ese colegio hasta el 2010, hasta séptimo grado, hasta que egresé de la primaria.
Desde que tengo uso de razón bailo, vivo para bailar. Es una de las pocas formas en las que se expresarme, expresarme con el cuerpo, dejar que el alma se exprese. Empezé a bailar en el instituto ¨La danza¨, que quedaba a una o dos cuadras de mi casa.
Lo hice hasta los 8 años. Desde que nací tengo un ¨huevo¨ ,por así decirlo, en la espalda, sobre el omoplato izquierdo. No podía estar con eso toda la vida, sino parecería el jorobado de Notredam (jajajajaja). Entonces mis papás decidieron operarme, era un estupidez, y en poco tiempo estube bien. Pero había un problema, no podiá volver a hacer danza, por lo menos durante un año o un año y medio. Fue una noticia muy dura para mi, tenía que dejar lo que más amaba en el mundo, era como cortarme un brazo, una parte mía se quedaba en el pasado, no quería eso, querá cualquier cosa menos eso. Pero no se podía volver atrás, no podía arriesgar mi salud. Así que tuve que dejar mi sueño de lado y seguir.
Siempre me fue bien en el colegio, no era algo que me cueste, era la nerd del curso. Siempre odie ese apodo, esa etiqueta, pero bueno, era la verdad. Mis viejos supuestamente estaban orgullosos de mi, de mi esfuerzo, de mis notas, de mi como persona. Pero nunca vi ese orgullo, nunca me lo demostraron. Tal vez mi mamá sí, pero mi viejo no, NUNCA. Eso me duele, me dolió y me va a doler hasta el día que cambie. Pero bueno, no soy quién para cambiar a las personas.
En quinto grado, una pizca de mi sueño volvió. El colegio cumplía 100 años, y un grupo de chicas del Aída Mastrazzi, el colegio nacional de danzas clásicas, iba hacer una presentación en mi colegio. Ese día no me lo olvido nunca más, vi a personas haciendo lo que más amo en el mundo, yo quería ser como ellas. Repartieron volantes, soy medio inutil y no agarré ninguno (jajajajajajaja), pero mi hermanita sí. Igualmente, todavía no tenía la edad para entrar a ese colegio, me faltaba un año. ¨Un año no es nada, pasa muy rápido¨ dijo mi mamá. Y tal cual, pasó muy rápido. Llegó el momento de inscribirme, de prepararme y de rendir el exámen para entrar al tan prestigioso colegio, por lo menos yo lo tomaba así, era chica y tenía ese punto de vista.
Hice el exámen un 5 de marzo de 2009, aprobé, con el promedio mínimo pero aprobé. Fue el día más feliz de mi vida. De a poco, muy poco, me acercaba a mi sueño. Hace 4 años que estoy en ese colegio, hago la secundaria ahi, y la verdad, me va muy bien, en danza y en bachiller.
Soy fan de Las Pastillas del Abuelo, son lo más grande que hay, son mis ídolos, amo su música, sus letras, los amo a ellos. Me empezaron a gustar por Gustavo, un amigo. Siempre que hablaba con él por msn estaba escuchando LPDA, me daba intriga saber que tipo de música era, entonces descargué algunas canciones y las escuché. Eran las canciones más lindas del mundo, una melodía angelical por así decirlo. Bajé más temas, más los escuchaba, más me enamoraba de ellos. Hoy en día, son mi banda favorita, no hay día que no los escuche, los amo más que a nada.
Tengo un familia bastante problemática, no muy unida, y eso me duele. Me duele no tener una familia unida, que disfruten los momentos juntos, QUE SE QUIERAN. Es la familia que me tocó, no puedo cambiarla. Pero hay muchas actitudes de ellos que no me gustan, capás por eso es que me cuesta mucho socializar con mi familia, me cuesta hablar con mis primas, con mis tíos, no quiero hablar con ellos, ¿para qué?, sí no es una familia unida, que todos se llevan bien, para que voy a hacer el intento de cambiar a una familia de más de 60 miembros. Prefiero apartarme, meterme en mi mundo, por eso mi vieja siempre se enoja, dice que soy una anticuada, pero no es así, es que no me interesa relacionarme con la mayoría de ellos, ojo, no con todos, sino con la mayoría.
Amo estar con mis amigos,disfrutar momentos,hablar, reír, sacarnos fotos,boludear, salir, aunque mucho no salgo, porque mi vieja es bastante protejedora digamos. Odio eso de ella, pero dice que lo hace por mi bien, que la socieda está mal, que quiere salvarme. Si ella lo dice, no puedo hacer nada.
Creo que por ahora no queda más nada que contar, más adelante, cuando me pasen más cosas escribiré más. Besos!